El surgimiento del coronavirus, su expansión global y la declaración de la pandemia mundial han puesto en jaque a la industria del ocio y entretenimiento. Si bien lo  importante a corto plazo es la respuesta sanitaria a la contención del COVID-19 no deberíamos obviar una visión a largo plazo. Y es que una vez superemos la crisis querremos volver a disfrutar del arte, la música y la noche y para ello es vital que se tomen medidas económicas ahora y, sobre todo, que trabajemos juntos para lograrlo. No se entiende por tanto que haya quienes estén aprovechando esta difícil situación para sacar beneficio.

Nos estamos refiriendo a las entidades financieras, quienes están llevando a cabo prácticas abusivas en la tramitación y concesión de los créditos avalados por el Estado a través del ICO (Instituto de Crédito Oficial). Así lo han denunciado varias asociaciones, entre ellas Noche Madrid, las cuales a lo largo de las últimas semanas han hecho frente a una avalancha de quejas y testimonios acerca de estas malas prácticas y actuaciones irregulares.

De acuerdo con lo declarado por los afectados las entidades financieras estarían estableciendo ciertas condiciones inaceptables como la venta cruzada de productos financieros, la contratación obligatoria de seguros de vida, el recorte del año de carencia para la devolución del crédito establecido por el Gobierno de España o la aplicación de intereses desproporcionados que están alcanzando hasta el 5%. Y a todo ello habría que sumarle además la petición de avales extra más allá de los garantizados por el gobierno y las numerosas trabas burocráticas.

Llegados a este punto cabría preguntarse qué cobertura legal ampara a las entidades financieras. Aparentemente los bancos están informando a las pymes que los recursos de los créditos ICO ya se han agotado y por lo tanto están ofreciendo alternativas y productos financieros propios, los cuales obviamente están sujetos a las condiciones que ellos quieran implementar. Y no sólo eso. Las entidades financieras estarían contactando con sus clientes preferentes para ofrecerles financiación aprovechando las ventajosas condiciones de los créditos ICO. En palabras de las pymes: “están priorizando ofrecer liquidez a los clientes que menos riesgo financiero tienen, pero que son precisamente los que menos necesitan esta financiación. Frente a las pymes y autónomos que se enfrentan a un auténtico problema de liquidez que les permita proteger la supervivencia de sus empresas. Los bancos se acogen a la legalidad con sus actuaciones, pero con una más que dudosa moralidad”.

Continuaremos ampliando la información y desde Magnetic Magazine esperamos que se ponga coto a estas prácticas abusivas y sumamente insolidarias dada la actual situación de la industria.