La primera edición de Paraíso Festival celebrada en 2018 fue un gran éxito. Y lo fue porque todo funcionó. Propuesta, cartel, logística, organización, espacio y asistencia funcionaron en un equilibrio que cada vez resulta más difícil encontrar en eventos de estas características.

Han sido sin duda estos factores los que han posibilitado la celebración de una segunda edición, pero también han sido los causantes de que el listón de las expectativas se haya colocado en una posición muy alta. Y no descubrimos nada nuevo si afirmamos que la peor comparación que se puede hacer es con uno mismo porque de un modo u otro siempre se sale perdiendo.

Nuestro acercamiento por tanto a esta segunda edición fue con cautela, expectantes pero conscientes de que Paraíso Festival tenía por delante un reto complicado. Y antes de adentrarnos en la crónica propiamente dicha y en los que fueron nuestros highlights,nos hace especial ilusión contarte que Paraíso ha sabido estar a la altura perfilándose, a pesar de su corta trayectoria, en uno de los festivales referencia de la capital. Dicho lo cual, vayamos a lo que interesa.

La segunda edición dio el pistoletazo de salida el viernes 14 de junio repitiendo localización en el campus de la Universidad Complutense. Una decisión más que acertada ya que el espacio dispone de todas las comodidades de una ubicación céntrica y todos los extras de una zona natural y al aire libre.

Nos personamos en el recinto en las primeras horas para disfrutar del estreno del escenario Paraíso de la mano de Maribou State. Una actuación que pese a su temprano horario era una de las más esperadas por el público. Los ingleses Chris Davids y Liam Ivory desarrollaron el concierto perfecto para la apertura del festival. “Midas” y Turnmills” se quedarán para siempre en nuestro recuerdo como dos de los momentos más emocionantes

Aprovechamos entonces para visitar el resto del recinto, ya que otro de los grandes alicientes de Paraíso es su propuesta artística. Así, tuvimos tiempo de disfrutar de Plastic Beach y su reflexión sobre la sociedad de consumo en la que vivimos y de Dentro y su reinterpretación del espacio y la forma en la que lo habitamos.

Prevenidos ante lo que estaba por llegar decidimos recargar energía para observar con regocijo que Paraíso había dedicado el mismo mimo y cuidado a la oferta gastronómica que a la musical. Una decisión que es de agradecer si tenemos en cuenta que es uno de los aspectos que los festivales suelen dejar más de lado. La variedad de los food trucks y la calidad de la comida era excelente, así como los tiempos de espera. Una organización y logística espectacular si tenemos en cuenta que en esta segunda edición Paraíso ha aumentado un 40% sus asistentes.

Con el estómago lleno nos dirigimos de nuevo al escenario Paraíso para la actuación de CHVRCHES, banda escocesa que no pisaba la capital desde hace cinco años. Fueron efectivos y divertidos poniendo el toque colorista y comercial de la jornada sin que eso se tradujese en una bajada de calidad.

Otro de nuestros highlights de la jornada fue Cerrone, uno de los productores más importantes de la música disco, una leyenda que a pesar de sus 67 años todavía no ha encontrado rival. Para nuestra felicidad no faltaron sus aclamados y atemporales hits “Love in C Minor”, “Give Me Love” o “Supernature”.

La última actuación que queremos remarcar de la jornada del viernes fue la de John Talabot en el Escenario Club. El artista patrio nos regaló un set hipnótico y contundente en el que no faltó su habitual y característico toque personal.

El buen sabor de boca de la primera jornada nos hizo abordar la segunda con más ganas aún si cabe. Fue el sábado cuando pudimos disfrutar en el escenario Club de Or:la, la que es sin duda alguna una de las selecciones musicales más rebuscadas y finas del festival.

La actuación de Channel Tres en Paraíso tampoco se quedó atrás. Y es que Sheldon Young junto a dos bailarines lograron poner patas arriba el escenario principal con un micro y sus bailes como único avituallamiento.

De vuelta al escenario Club asistimos anonadados a Carista y su habilidad para poner cualquier cosa y que encaje de manera perfecta con el momento y con el público. Eclectisimo en su más puro sentido. Especial mención merece que rescatase un clásico del dubstep como Benga & Coki “Night” como uno de los temas de cierre.

Pional por su parte supo entregarmos una sesión sorprendente que pilló a más de uno desprevenido ya que no se esperaban que el madrileño se decantase por un set revival de los 90. No faltaron temas como “Samba de Janeiro”, “Locomia” o “Hot Butter-Popcorn” además de varios temas propios y otras joyas.

En cuanto a los cierres no conseguimos ponernos de acuerdo si nos gustó más Antal o Laurent Garnier. El primero actuó en el escenario Absolut y haciendo gala de su carácter de auténtico Crate Digger y la colección de discos más alucinante que cualquier DJ haya visto jamás se marcó un cierre épico. Clásicos de disco y house combinados con muchas clase. El segundo tuvo la oportunidad de desarrollar un set extendido y no defraudó. Considerado como uno de los padres de la música electrónica moderna el capo del sello F Communications nos adentró en un viaje musical durante el que visitamos hits eternos propios como “Crispy Bacon” y ajenos como “Energy Flash” de Joey Beltran.

Tristemente no podemos terminar la crónica sin mencionar un aspecto negativo. Y es que la madrugada del sábado, alrededor de las 04:00am tuvo lugar una bajada de volumen considerable en todos los escenarios lo que ocasionó polémica tanto entre los asistentes como entre los propios artistas. Todo parece indicar que el festival se vio obligado a hacerlo. Una auténtica pena que no debería empañar la gran labor que Paraíso festival supo desarrollar durante todo el fin de semana.