Kellen Nordstrom // @needleandthreadblog

Esta es una de las historias más raras que he visto esta semana (fuera de la política). Según un estudio nuevo y limitado sobre cómo las frecuencias de sonido y la música afectan al queso (por qué no), el hip-hop está en la cima.

Nueve quesos Emmentales, de 22 libras de peso cada uno, fueron colocados en cajas de madera separadas en septiembre. Cada queso fue expuesto de manera individual durante las 24 horas del día a “We Got It From Here” de A Tribe Called Quest, “La Flauta Mágica” de Mozart o “Stairway to Heaven” de Led Zeppelin de acuerdo a Reuters. Otro a al tema ambient “Monolith” de Yello y otro al track techno “UV” de Vril. Las ondas de sonido generales a baja, media y alta frecuencia fueron puestas a otros tres quesos mientras que al último se le dejó en silencio.

Después de todo esto, el queso que había estado expuesto a la canción de Tribe sabía mejor. “Las diferencias más obvias se observaban en la fuerza del sabor, el olor y el gusto”, afirman los investigadores de la Universidad de las Artes de Bern. Un jurado culinario hizo una cata a ciegas después. El matiz frutal era más fuerte en el queso hip-hop, además del olor y el gusto.

Benjamin Luzuy, un cocinero de la televisión suiza y miembro del jurado, le dijo a Reuters: “Las diferencias eran muy palpables en términos de textura, gusto, apariencia, había algo realmente muy diferente”.

Ahora comenzarán a profundizar en el hip-hop para observar cuánto hip-hop es necesario para influenciar al queso. Deberían observar también cómo los diferentes subgéneros del rap de la costa oeste al grime y al trap funcionan.

Parece uno de esos estudios que debemos probar en casa, así que necesito comprar cantidades industriales de queso, poner hip-hop y luego comprobar si sabe mejor. Si lo hace, bien, y si no, al menos podré comer un montón de queso.

Artículo original publicado en www.magneticmag.com por Ryan Middleton.