El concepto del productor anónimo o semi-anónimo existe desde hace mucho tiempo. Artistas que llevan máscaras o cascos para ocultar su apariencia física y vivir una vida en relativa oscuridad. Este fenómeno se convirtió en primordial en la era de los paparazzi y la obsesión con las celebridades de Hollywood y se sobrecargó con internet y las redes sociales. Ya sea deadmau5, Daft Punk o Bloddy Beetroots los DJs han usado este método tanto como una forma de construir una marca como una forma de poder vivir una vida más normal lejos de la música, ya que el público en general no sabe cómo son. Nunca rehuyeron compartir sus nombres e identidades reales. Sin embargo, hay otro grupo de DJs que ha dado un paso más allá para intentar permanecer totalmente en el anonimato. Esta tendencia ha ido creciendo en las aguas en retroceso de la explosión del EDM a medida que los DJs buscan formas para destacar.

Existe una ansiedad real para algunos productores que son raros y no quieren estar sujetos al escrutinio del público. Les gusta hacer música, esperan que a la gente les guste y nada más.

Es una preocupación válida, sin embargo, lo más probable es que sea parte de una estratagema de marketing para hacer que el artista parezca más interesante que sólo dos tipos blancos de veintitantos que se mudaron a Los Ángeles desde Europa persiguiendo su sueño musical. Puede ser una estrategia para ocultar música aburrida haciendo que el artista parezca misterioso.

Ser semi-anónimo le daría cobertura pública a todos los que están fuera del negocio. Pensemos en Marshmello, quien sabemos es Chris Comstock, pero aún intenta el anonimato como parte de la marca que se esconde detrás del cubo en la cabeza. ZHU creció como un acto anónimo pero muy pronto la historia de que era anónimo comenzó a eclipsar su música lo que les llevó a abandonar su proyecto lenta y silenciosamente. Ahora sabemos que se trata de Stephen Zhu y hay muchas fotos de él en internet.

Hay una gran cantidad de otros DJs, grandes y pequeños, a quienes les gusta permanecer en el anonimato al mismo tiempo que buscan disfrutar del lujo de una carrera exitosa con dinero y adulación de los fans. Es completamente normal, el dinero es genial y tener gente que piense que eres maravilloso acaricia el ego. Sin embargo, ocultar completamente tu identidad puede causar otros problemas.

En un mundo en el que la conducta de un artista está cada vez más conectada con su música, ser totalmente anónimo evita cualquier tipo de responsabilidad por sus acciones fuera de la música en su carrera. Algunos pueden alegrarse de que esto se así, pero para aquellos que se preocupan por los problemas sociales, no se trata de eslóganes o ideales fundacionales de la música electrónica, es preocupante. ¿Quién puede decir que alguien como Datsik o Ten Walls (lo está intentando) no intentarán volver bajo un seudónimo, reuniendo las conexiones que todavía tienen en el negocio para un gran impulso marketinero?

Es posible vivir una vida tranquila lejos del foco de atención como Aphex Twin o Moodymann. No se exponen demasiado de manera pública, no usan mucho las redes sociales ni buscan la atención de los medios cada vez que tienen una oportunidad. Si eres una persona tímida y solitario todavía puedes tener una carrera con alguien que supervise las redes sociales por ti y con compromisos de prensa limitados. Una buena música con un buen equipo y una estrategia de marketing que pusiese la música primero llegaría a donde quisiese. Los trucos para ocultar tu identidad son sólo eso, trucos que no duran mucho y de los que la gente se cansa con facilidad.

Artículo original publicado en www.magneticmag.com por Ryan Middleton.