El ocio nocturno cada vez es más turístico. Así lo acreditan los datos del primer “Estudio de Perspectivas Empresariales en el Sector Recreativo” que ha llevado a cabo FASYDE (Federación de Asociaciones de Ocio Nocturno de España). De hecho, las cifras apuntan a que ha habido un repunte del 28,75% de público turista en los últimos 10 años.

De acuerdo al mencionado informe el 30,9% del público de los locales de ocio son turistas, de los cuales un 20,1% son extranjeros y un 10,79% nacionales procedentes de otras comunidades autónomas. Especialmente reseñable es el hecho de que en la última década la actividad turística del ocio nocturno ha pasado del 24% en 2009 al 30,9% en el presente año. Paralelamente el público de la provincia o comunidad autónoma que acude a la capital para disfrutar de su ocio los fines de semana supone un 18,7%. El restante 50,2% lo integran los residentes de la propia ciudad.

En cuanto a las características macroeconómicas del sector ocio el informe apunta lo siguiente. Para los empresarios la actividad de sus empresas se mantiene estable y recibe una puntuación de 2,8 en una escala de 1 a 5. En cuanto a la evolución de la actividad económica el sector prevé un ligero retroceso de un -3,1%.

El informe también ha permitido conocer las características de las distintas tipologías de locales de ocio existentes. Poniendo de manifiesto la dispersión que hay entre los locales de pequeño formato y las grandes empresas de ocio, lo que evidencia el actual proceso de concentración en el sector recreativo y la aparición de grupos empresariales con actividades en los distintos segmentos del ocio recreativo.

Con respecto al volumen de negocio se distinguen dos tipos. El 72,7% de las empresas tienen un nivel de facturación en torno a los 270.000€, y el 27,7% tienen facturaciones en torno a los 1,8 millones de euros.

La principal preocupación del sector continúa siendo la problemática de la desregulación y el instrusismo en el sector recreativo. También la necesidad de abordar la problemática de la normativa reguladora considerada excesiva, obsoleta y poco adaptada a las demandas sociales. Luego tendríamos la necesidad de recuperar económicamente el sector y por último la problemática del ruido, del incivismo y del impacto urbano de la actividad social del ocio.

A partir de todos estos datos FASYDE ha llegado a las siguientes conclusiones:

-La experiencia de que el ocio nocturno es cada vez más turístico y está asociado a la búsqueda de experiencias singulares, el glamour de los locales de moda o el interés por la música de vanguardia, los espectáculos y la cultura.

-El relativo estancamiento e incertidumbre con la que los empresarios perciben la situación del sector como consecuencia de los profundos cambios sociales que afectan al ocio y a los modelos de negocio existentes.

-La necesidad de una refundación del sector que contempla como una oportunidad los nuevos modelos de consumo del ocio en relación a las nuevas motivaciones recreativas, la importancia creciente del turismo, la ampliación de horarios, el nuevo protagonismo diurno, la irrupción de festivales y los eventos especiales.