Me moría de ganas por hacer esto. Si no has saboreado la experiencia, te recomiendo que lo intentes. Es como aquellos que se arman de coraje para ofrecernos un tutorial sobre cómo acceder a los hectogramos de vello que se aloja en el bote sifónico de nuestros aseos, pero con mucho menos talento y falta de decoro.
Amigos, hoy he venido a hablar de mi libro. Con motivo del nacimiento del sello madrileño Hugebook, que nos trae un EP que chorrea una especie de Deep Cinematic Cosmic House llamado Murakami’s Thrust, los humanos que copan mi querida redacción de Magnetic Mag me han retado a entrevistar a mi alter ego, a mi carácter más fausto y onanista: Hefemony.

Querido Hefemony, bienvenido. He pasado la noche ansioso por conocer qué hay detrás de tu nuevo lanzamiento. ¿Qué te impulsó a publicar esos tres tracks tan poco usuales y, por qué no decirlo, tan absurdos?

Bien hallado, gracias. Los géminis somos disfrutones. Lo comprendí a través de la enorme revelación que sufrí una tarde asomado a mi balcón, sentí que una voz interior me gritaba que dejara de arrojar cáscaras de pipa sobre no sé qué sábanas recién tendidas. Eso significa que quizá en otra vida pude haber sido torero, antenista, o un apasionado de las palabras esdrújulas. Se tornó inevitable mi inclinación hacia los sonidos más cósmicos y cinemáticos unidos a ritmos house de lo más hilarante.

Además de la mención al repetidas veces casi galardonado Haruki Murakami, nos traes un nuevo sello llamado Hugebook. ¿Te inventaste este rollo literario-excéntrico para que fuese más fácil conseguir espacio en los medios mediante falacias de cultureta?

Una pregunta muy acertada, mi barbado amigo. Tras hacer un rastreo de mercado midiendo los tiempos de carga del teletexto con un test adsl, se me ocurrió que la humanidad podría precisar más Instagramers que celadores de hospital en un futuro cercano. Así fue como me dispuse a registrar Tocomocher Musique como productor de fonogramas, pero el dominio ya estaba pillado. Así que me hice con un libro enorme.

¿Usas algún tipo de software, hardware o ghost producer?

Si un sonido no es hipnótico, lo detesto. Comprendo que cualquier humano pueda pensar que robé algunas líneas de bajo a una conocida boy band de K-Pop llamada Zagalicos Del Noreste. Un par de búsquedas en Yahoo! me ayudaron a descubrir el hardware más acorde al sonido que pretendía crear, descubrí un buen pepino en el rider técnico de un conocido actor de cine erótico. Por aquel entonces, a menudo me asaltaba la duda de qué pudo esnifar Francisco de Goya cuando pintó Saturno devorando a su hijo.

¿Al sentirte enamorado, has usado Abanderado?

Al cumplir como soldado. En el día más señalado.

Si tuvieses la oportunidad y la cuenta premium adecuada, ¿qué le dirías al Hefemony del pasado? Por ejemplo, a tu yo de hace diez años.

Le haría saber que el álbum Más de Alejandro Sanz no es tan Indie como pensaba. Que se apresurase a inscribirse en el mismo gimnasio que el que toca la trompeta en Arcade Fire. Que escriba en el muro de MySpace del vocalista del grupo !!! para que cese en su empeño de aprender castellano, una discografía monolingüe les ayudaría a día de hoy. Pero sobre todo le diría que amara lo que hace, que si deseas algo muy fuerte, muy fuerte, muy fuerte, puede ocurrir… Y le animaría a hacer mucha más música, ya que los gin-tonics en 2020 irán en píldoras y los gastos del día a día serán ridículos.

Hasta hace unos años podíamos oír tu voz presentando Alma Dreams en Ibiza Global Radio junto a tus compañeros de Alma Soul Music. ¿Tienes en mente volver a hacer gala de tu cerebro vacío a través de las ondas? ¿No temes enfrentarte nuevamente a los tribunales?

La radio es algo increíble, pero reconozco que mi dicción es un espanto. Por desgracia mi reducida pericia en la locución provocó aquel enredo, si. Conseguimos una elevada audiencia que provenía del estado de Iowa, sin duda los McRamon eran una familia maravillosa. Nos escuchaban cada semana, interactuaban en nuestras redes, parecían encantados. Un buen día desaparecieron sin más, unas semanas más tarde recibimos un email de su abogado en el que se nos informaba sobre la tramitación de una querella. Perdón, me cuesta hablar de esto...

No puedes dejarnos así, Hefemony –el entrevistador toma la mano del invitado, pese a ser la misma persona–. Cuéntanos qué ocurrió.

Está bien. Finalmente las pruebas de ADN dieron al traste con mi esperanza de salir indemne. Resultó que al comprar unos monitores más potentes para escuchar el show, los McRamon comenzaron a sentirse rociados de una especie de txirimiri. Al tiempo en que nuestro contenido con lo mejor del MidTempo inundaba de esperanza sus corazones, mi saliva impregnaba cada milímetro de su rostro, de sus muebles y de su colección de filatelia. Fui condenado a abonar 17 dólares por haber encharcado el circuito de su reloj Casio F91.

¿Te lo acabas de inventar?

Yes, I did.

¿Con qué nos sorprenderás en los próximos meses? ¿Crees que conservarás algún seguidor tras de esta entrevista?

Recuerdo a mi madre asegurando que haría las maletas y se marcharía a Cancún, debido a mi exceso en la falta de atención como infante. Si algún seguidor está pensando en marcharse, debería antes preparar su físico de una manera rauda y etérea, porque pienso procesar un amor incondicional hacia su persona. Parece que el próximo mes de Julio daré por realizado uno de mis deseos desde que era un chiquillo, debutaré en el colosal sello Sincopat. Bueno, siempre y cuando Albert y Marc no se asusten al descubrir que hablo solo.

¿Alguna vez has escrito un libro o relato corto donde podamos continuar empapándonos de tu falta de respeto hacia la RAE? Si la respuesta es sí, por favor responde “doy por finalizada esta entrevista”.

Tengo que irme. Me he divertido mucho. Te invito a un plátano.