El mundo del Djing cambia casi cada año con la llegada de nuevo hardware y software que permiten llevar las herramientas y el rendimiento técnico a nuevos niveles. Lo que es emocionante (por fin) es que estamos siendo testigos de como los días del DJ vago del EDM comienzan a decaer y la demanda de que sean técnicamente eficientes e innovadores está en aumento, casi hasta el punto de que sea demasiado.

Las posibilidades que brindan los mezcladores actuales así como el software han permitido a los DJs trasladarse a terrenos live híbridos en lugar de mantenerse en el tradicional tema tras tema de antaño. Lo cual es muy emocionante a muchos niveles tanto desde la perspectiva del intérprete como del fan.

Con las posibilidades de sincronización y la facilidad de combinación de ritmos disponibles en los equipos digitales de hoy, la hazaña de realizar una mezcla de 32 bar extendida se considera algo básico para un DJ. ¿Qué ha pasado? Pues que los DJs han empezado a aburrirse, lo cual ha colisionado con la poca capacidad de atención que tienen los novatos del EDM, todos mordiéndose los carrillos esperando el Drop como si estuviesen en una montaña rusa. Antes los DJs solían utilizar puntos de referencia para construir las subidas y bajadas, lo cual resultó en que los temas fuesen más cortos y por tanto también los DJ sets.

Un DJ solía ofenderse si le ofrecías un set de menos de dos horas y ahora quieren que se les pague 5 o 10 veces más y pinchar la mitad o incluso menos. El mundo del DJ se ha convertido en un ambiente bizarro, y tanto nosotros como fans como los promotores lo hemos pagado. Con la despiadada pandemia del Covid-19, estamos todos encerrados en nuestras casas experimentando las actuaciones de los DJs en un formato completamente nuevo y crudo y por tanto siendo capaces de ver su lado más vulnerable. Sin espectáculos de luces, sin grandes producciones, únicamente con la música y su selección como rasgos importantes.

Tú, como oyente te has visto obligado a ser paciente, y los DJs que están haciendo streamings están regresando a los sets extendidos y a los fundamentos que se abandonaron por los cortos y llamativos sets de festivales. Sí, hay un costado positivo en esta cuarentena con la que todos estamos lidiando y es que estamos comenzado a disfrutar de la música como no lo hemos hecho en años. Estamos escuchando con atención las transiciones sutiles y buscando ese viaje “old school” que en su momento se consideraba esencial. Aunque estemos bailando solos en ropa interior en nuestra casa, todo es brillante y catártico de un modo extraño.

Los DJs han vuelto a ser auténticos selectores, elaboran con mimo sus sets y piensan en profundidad sobre las transiciones. La habilidad de un gran DJ siempre ha sido el directo,  estar tocando la música adecuada en el momento adecuado para la pista de baile que tiene enfrente. No importa como de bien superes el malabarismo o modifiques el efx o mezcles los múltiples tracks, si no es la música adecuada a nadie le importará una mierda.

Podrías poner a alguien amateur en una mesa de mezclas básica frente a un DJ con todas las posibilidades técnicas del mundo y la persona que pinche la mejor música, continuará siendo la que la haya programado del modo correcto.

La dura verdad es que esta habilidad no es fácil de lograr, y algunas personas simplemente no la tendrán nunca. Ser DJ no es algo matemático, es poesía y no todos son capaces ni de escribirla ni de leerla. La capacidad de conocer buena música viene acompañada de un talento inherente y pero también de mucho tiempo de investigación, búsqueda y horas en la mesa de mezclas. Todo gran DJ ha despejado una pista de baile, ha arruinado una mezcla o ha tenido una noche terrible, el fracaso es parte del éxito.

La noción que ha circulado durante la última década de que cualquiera puede ser DJ es un montón de EDM y un insulto a las personas que han invertido tiempo y pueden hacernos bailar sin esfuerzo. Ahora, más que nunca, necesitamos olvidarnos de la vida durante un rato, incluso si nos llega desde un streaming de aislamiento, importa. Así pues a todos los DJs y artistas que están manteniendo las pistas de baile vivas de manera digital, sólo puedo decirles gracias, os queremos incluso más por ello.

Un buen DJ siempre está atento al público, observando cómo es, viendo lo que funciona, comunicándose con el. Sonriéndole. Y un mal DJ está siempre mirando hacia abajo, observando lo que él mismo está haciendo y haciendo simplemente lo que ha practicado en su habitación” - Fatboy Slim.

Ver a las personas alcanzar un nivel superior de conciencia. Una fijación. Durante un momento en su vida trascienden y se pierden en la fantasía del todo. Como DJ busco crear la oportunidad de que eso ocurra” - Jeff Mills.

¡Se trata de música! Ningún estilo de música es mejor que otro, ninguno es más verdadero. Todo se basa en el respeto. Respeto a la música, a los DJs, al público y respeto entre todos. Todo es música y la música nunca separa a las personas” - Carl Cox.

Artículo original publicado en www.magneticmag.com por David Ireland.