Garrett Poulos

Desde el asesinato de George Floyd a manos de la policía de Minneapolis el pasado 25 de mayo las protestas han estallado tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo por la desigualdad racial y la brutalidad policial, las cuales son comunes a todas las sociedades del mundo. Esto ha obligado a muchas personas y sociedades a re-pensar su propio pasado, no sólo en Estados Unidos sino también en muchos países europeos que arrastran historias de brutalidad colonial y comercio de esclavos. No es momento de llorar por las horribles estatuas que están siendo derribadas.

Mucha atención, con razón, se ha dirigido al intento de cambiar las leyes, las acciones policiales y las actitudes racistas pero la industria de la música, que impulsó una jornada de fotos en negro en Instagram, tiene una larga historia de racismo propio hacia los artistas afroamericanos que tantos beneficios le han granjeado. Ya sea a través de contratos depredadores, estafando a artistas afroamericanos o directamente con acciones racistas hacia ellos, el sistema tiene un largo camino por recorrer. Parece que ha habido algún progreso con la creación de fondos para apoyar Black Lives Matter y otras causas de igualdad racial o eliminando la etiqueta de “urbano” de los sellos y los Grammys, pero todavía queda mucho por hacer.

Hemos hablado sobre cómo hacer que los riders de los artistas sean más respetuosos con el medio ambiente y a menudo en torno al día de la mujer hay discusiones sobre la igualdad de género en los line-up, pero ahora debe haber un debate sobre lo que pueden hacer los y las artistas para promover la igualdad racial en los line-up.

Los y las grandes DJ y artistas deben agregar una cláusula de inclusión en sus riders. Esto puede parecer problemático para los artistas pequeños que no han tenido actuaciones durante los últimos meses y no tienen ningún futuro previsible. Si aún así están dispuestos/as a dar ese paso, su coraje será valorado. Esta demanda se dirige principalmente a los headliners de los festivales y a los DJ que cobran cheques de cuatro, cinco o seis cifras por una hora de set unas 100 veces al año. Es para los DJ que consiguen comisariar escenarios, los que tienen sellos a través de los cuales son capaces de incluir a otros artistas en el line-up cuando les contratan como headliners. Es para los DJ con agentes que pueden dictar el orden del line-up y el tamaño de la fuente.

Si Martin Garrix, Damian Lazarus, Armin van Buuren, Above & Beyond, Tale Of Us o Adam Beyer (sólo algunos de los DJ de más alto perfil) le dijeran a los promotores/as que no pincharán hasta que se aborden las disparidades raciales entonces las cosas cambiarían. No veríamos line-up con un 95% de artistas blancos. No veríamos que el mismo line-up se recicla una y otra vez, año tras año por los mismos promotores/as que tienen miedo al cambio. Si los promotores/as no están dispuestos a dar los pasos necesarios para abordar este problema entonces deberán hacerlo los artistas. Los DJ a menudo tienen disparidades raciales en casa, pero si se dan cuenta de que pueden fomentar el cambio en los demás quizás contrarán a más artistas afroamericanos (si tienen sello).

No queremos aplicar un sistema aleatorio de cuotas que permita a la industria darse una palmadita en la espalda por reservar 10 sitios para DJ afroamericanos sino que realmente vea que contratar diversidad es bueno para sus marcas y también para todo el ecosistema.

El sistema estaba roto antes de esto. El negocio de la música no cuida al medio ambiente. El negocio de la música todavía se beneficia del trabajo de POC creado sin compensarles de manera justa, atrapándoles con acuerdos depredadores. Aprovecha esta oportunidad para ayudar a rehacerlo de manera justa.

Un rider de inclusión no sólo tiene que ser para artistas afroamericanos. También para latinos, asiáticos y otros POC que han sido marginados en la música electrónica. Debería hacer que los promotores/as tengan line-up con equilibrio de géneros. La idea de que esos line-up no venderán tickets es, y siempre ha sido, una gilipollez. Line-up de todo tíos blancos atraen a públicos de tíos blancos. Line-up más diversos atraen a públicos más diversos. Es mejor para todos. En un género construido por los marginados, es momento de que aquellos en el poder comiencen realmente a retribuir a aquellos que ayudaron a crear la música de baile. Las fotos en negro, las publicaciones sociales y las pequeñas donaciones con un comienzo pero el trabajo debe continuar durante el verano y más allá.

Artículo original publicado en www.magneticmag.com por Ryan Middleton.